Como asociación de vecinos, hemos podido comprobar, la proliferación de noticias en los medios de prensa en la que se insiste, sin la menor fundamentación jurídica y sin contrastar la información, que la finca de los Heraldos es zona de especial protección medioambiental.

Esta asociación ha comprobado, con la norma legal en la mano, que dichas afirmaciones no se ajustan a la realidad, y lo único que hacen es repetir las posturas del grupo de vecinos que ha declarado una guerra, que entendemos injustificada, contra la Iglesia y el Monasterio de los Heraldos del Evangelio.

Tras realizar un estudio del DECRETO 26/2017, DE 14 DE MARZO, del Consejo de Gobierno, por el que se declara la zona especial de conservación «cuencas de los ríos alberche y cofio» y se aprueban su plan de gestión y el de la zona de especial protección para las aves «encinares del río alberche y río cofio» hemos podido sacar las siguientes conclusiones que luego desarrollaremos:

1.º Conclusión: que la Zona de especial protección de Aves engloba una extensa comarca de varios municipios, donde se incluyen sus núcleos urbanos (incluido el de Sevilla la Nueva).

2.º Conclusión: que, dentro de esta Zona, se subclasifican las zonas en A) de Conservación Prioritaria; en B) de Protección y mantenimiento de Usos Tradicionales; y en C) de Usos Generales. Los núcleos urbanos se incluyen en las zonas C), consideradas de menor interés ambiental.

3.º Conclusión: que la Finca de los Alcores está en zona C), al igual que todo el núcleo urbano de Sevilla la Nueva, y no colinda con ninguna zona A) de Conservación Prioritaria.

4.º Conclusión: que la distancia del borde de la fina de los Alcores con una zona A es de 800 metros, y que la distancia entre dicha zona A de Dehesa Boyal y el Polígono Industrial del pueblo es de 500 metros.

1º Conclusión: Que la Zona de especial protección de Aves engloba una extensa comarca de varios municipios, donde se incluyen sus núcleos urbanos (incluido el de Sevilla la Nueva).

Este punto ya lo desarrollamos en otro comunicado realizado por la asociación y a él nos remitimos aquí. Aquí sólo traeremos a colación la página del DECRETO 26/2017, donde aparece la TOTALIDAD de la zona ZEPA. Se puede comprobar lo que ya afirmamos: hasta los núcleos urbanos de muchos municipios están en la zona ZEPA, donde existen polígonos industriales, bloques de pisos de más de dos plantas, antenas, tendidos eléctricos., centros comerciales, hospitales…

2º conclusión. Que, dentro de esta Zona, se subclasifican las zonas en A) de Conservación Prioritaria; en B) de Protección y mantenimiento de Usos Tradicionales; y en C) de Usos Generales. Los núcleos urbanos se clasifican en las zonas C) considerados de menor interés ambiental.

En el Decreto 26/2017 se define:

A las Zonas A) de máxima protección, es decir, de Conservación Prioritaria. De este modo: “Esta zona, de protección máxima, ocupa una superficie de 28.707 ha, que supone el 35 % del territorio del espacio.”  Se añade que “Los excepcionales valores ambientales de estas áreas […] requieren la exclusión de cualquier uso que ponga en peligro estas características singulares”.

A las Zonas B se las define como “como área de amortiguación de posibles impactos sobre la Zona A, de Conservación Prioritaria”.

Por último, las Zonas C se definen como de un menor interés ambiental dado que son núcleos urbanos “ Con carácter general, esta zona incluye los territorios más intervenidos y con menor interés ambiental y, por tanto, con mayor capacidad para acoger actividades socioeconómicas de mayor intensidad que en las anteriores. En concreto, esta zona se caracteriza por albergar la mayor parte de las áreas agrícolas con cultivos más intensivos, así como aquellas otras áreas que pudieran ser susceptibles de acoger instalaciones, servicios y equipamientos relacionados con las poblaciones locales, incluidos los suelos necesarios para la posible expansión de los actuales núcleos urbanos. En todo caso tienen la consideración de zona C todos los suelos clasificados como urbanos, urbanizables sectorizados, aptos para urbanizar, urbanizables programados […] también tienen la consideración de Zona C los Núcleos de Población”.

Subrayamos´: de menor interés ambiental.

3º conclusión . Que la Finca de los Alcores está en zona C), al igual que todo el núcleo urbano de Sevilla la Nueva, y no colinda con ninguna zona A) de Conservación Prioritaria.

Esta conclusión viene en el propio Decreto 26/2017. A estos efectos se adjunta el mapa que viene reflejado en la norma donde se comprueba, marcado en rojo, que: la finca adquirida para la Iglesia y Monasterio es ZONA C al igual que todo el núcleo urbano de Sevilla la Nueva; y que además no colinda con ninguna zona A. Es decir, la finca donde estará la Iglesia y monasterio es definida por la norma de menor interés ambiental, pudiendo ser susceptibles “de acoger instalaciones, servicios y equipamientos relacionados con las poblaciones locales, incluidos los suelos necesarios para la posible expansión de los actuales núcleos urbanos.”

VER MAS GRANDE Y CON DETALLE: https://issuu.com/vecinosnovacortijos/docs/zona_c

4º conclusión : que la distancia del borde de la fina de los Alcores con una zona A es de 800 metros, y que la distancia entre dicha zona A y el Polígono Industrial del pueblo es de 500 metros.

Esta asociación, con programas de cartografía, ha comprobado que el borde de la finca de los Heraldos tiene una distancia hasta el borde de una Zona A (Dehesa Boyal) de Especial Conservación de alrededor de 800 metros.  En cambio, desde el borde de la misma zona A de protección máxima hasta el polígono industrial de Sevilla La Nueva hay alrededor de 500 metros. Es decir, es una distancia menor con unas construcciones de mayor contaminación acústica y mayor volumen que no impiden ni interfieren en el medio ambiental.  

Si medimos la distancia entre la zona del terreno donde está proyectada la construcción de la Iglesia hasta el borde de la zona A) existe alrededor de 1.3 km de distancia, la misma distancia que hay desde la Zona A) y el núcleo poblacional de Sevilla la Nueva, donde existen torres de más de 2 plantas.

Con este informe ha quedado acreditado la falta de veracidad y falta de contraste de la información que están realizando en la prensa (especialmente de izquierdas) con el fin de oponerse a la construcción de una Iglesia y un Monasterio. El peor caso de ellos es del periódico el País, que sostiene que en el pueblo no existen edificios de más de dos plantas. Esto demuestra que el periodista ni siquiera ha acudido a inspeccionar el pueblo, lo cual, cualquier vecino podrá comprobar por sus propios ojos que es mentira, destacando la construcción de un Hospital de más de dos plantas en Calle José Antonio nº 28.

Sostenemos que, ante el evidente estado de abandono y falta de urbanidad de los espacios públicos de la Urbanización, el proyecto mencionado es una oportunidad única e irrepetible para los vecinos ya que va a suponer un motor de promoción social, económico, cultural, educativo y espiritual de toda la zona. Los motivos y razones que se han dado por algunos vecinos para oponerse al proyecto son, con los debidos respetos, sesgados y no ajustados a la realidad. Todos los vecinos deben saber toda la verdad al objeto de evitar el linchamiento público que se ha organizado de forma dirigida y consciente.

ANEXO a 06.06.2022: Investigador del CSIC declara en prensa que la construcción no afectará a las águilas:

MIGUEL FERRER

En noticia publicada el 16.05.2022 en el portal de noticias EFEVerde, Miguel Ferrer, investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) declara «“La construcción del templo no tendría por qué conllevar un impacto directo en las poblaciones de águila imperial, que han ido, progresivamente, acostumbrándose a la proximidad del ser humano” y «“El águila imperial tiene un ciclo reproductivo que va desde enero hasta finales de septiembre”, ha explicado el investigador, con lo que, si se encontrase algún nido cerca de la finca, el plan de obras debería adaptarse a la época de cría de la rapaz.

Se añade «La altura de las torres, en cambio, no tendría por qué constituir un problema para el águila, capaz de volar por encima de los 100 metros».

Ferrer es licenciado en Biología y doctor en Ecología por la Universidad de Sevilla, y es profesor de investigación del CSIC.

Fue responsable del proyecto de reintroducción del águila imperial en la comarca gaditana de La Janda y fue director de la Estación Biológica de Doñana (EBD) desde 1996 a 2000.

Este científico, que recibió el Premio Fondena 2017, es especialista en ecología y comportamiento de vertebrados, biología de la conservación de aves de presa, especialmente del águila imperial, migración de aves y cambio global.

A lo anterior se añade que fue director de la Raptor Research Foundation desde 2011 hasta 2014 y presidente de la Fundación Migres desde su fundación en 2003.345

Colabora con Hawk Mountain Sanctuary (Pensilvania, USA) como investigador asociado y es profesor adjunto de la Universidad de Boise (Idaho, USA).