Esta asociación ha comprobado, por desgracia, la llegada de personas a nuestra página de Facebook con el fin de amenazar, insultar, injuriar y linchar a a los promotores de esta iniciativa vecinal, sin ninguna intención de razonar lo que sostenemos. Dichas manifestaciones se centran, además, en el odio visceral y religioso al católico. Forman parte de la llamada cultura de la cancelación que pretenden acallar voces mediante el odio y el ataque personal. En parte, dichas manifestaciones nos animan y confirman en las razones por las cuales nació esta asociación vecinal.

De todos modos, se anuncia, desde este instante que cualquier mensaje que contenga amenazas, injurias, insultos o imputación de delitos que se haga en este medio (ya tenemos un listado amplio recopilados a los efectos legales oportunos), el usuario será bloqueado y borrados sus mensajes. Igualmente, por recomendación de nuestro servicio jurídico, se presentará denuncia ante la Unidad de delitos informáticos del Cuerpo Nacional de Policía, al ser dichas manifestaciones penadas por el Código Penal .Cualquier vecino de Sevilla la Nueva que se sienta amenazado, injuriado e insultado, por sus posturas políticas o religiosas, puede denunciar a sus autores a través de este enlace: https://www.policia.es/_es/colabora_informar.php…

Se debe identificar como implicados con los datos que aparezcan en el perfil de Facebook de la persona correspondiente, y localizar la dirección web donde se encuentren los comentarios. Todos los comentarios que sean cívicos, constructivos o expresado con buenos modales serán bienvenidos. Se recuerda que uno de los fines de la asociación es: La promoción y defensa de una sociedad vecinal donde reine en sus relaciones sociales: la cordialidad, el civismo, los buenos modales y la verdadera caridad con el prójimo, conquistas todas ellas de la civilización cristiana de la que provenimos históricamente. Es decir, defenderemos un ambiente social donde no se le prejuzgue, acuse y difama de forma infundada y sin pruebas al prójimo, respetando su dignidad innata, estando siempre dispuesto a salvar la buena intención del otro en caso de duda.